LA HISPANIDAD ANTE EL NUEVO ORDEN MUNDIAL
Este es el título de la conferencia que el pasado martes 14 de julio, a las siete de la tarde, ofreció Guillermo Rocafort Pérez en el Centro Cultural de los Ejércitos (antes Casino Militar) en plena Gran Vía madrileña (antes avenida de José Antonio).

Entre 50 y 70 personas nos aventuramos a cruzar un Madrid muy caluroso y plagado de obras y calles levantadas, alguno, incluso, dejó su playa alicantina, en un viaje de ida y vuelta, para acompañar al orador en este día en el que coincidía, caprichos de la vida, la fiesta nacional francesa (por la toma de la Bastilla) y la semifinal de los mundiales de fútbol que enfrentaba a Francia con España.

La presentadora abandonó la mesa nada más introducir al ponente, dejándolo solo frente al auditorio. Lejos de incomodarse, Rocafort asumió la situación con total naturalidad, tomó inmediatamente la palabra e inició una interesante conferencia.
Sin rodeos, entró de lleno en el eje central de su intervención: explicar el fenómeno político de la multipolaridad, un planteamiento en el que resultaba evidente la influencia del filósofo ruso Alexander Dugin.
Según esta teoría de la Multipolaridad, el sistema actual da comienzo con la paz de Westfalia de 1648, por el que finaliza la “Guerra de los Treinta Años” alemana y la “Guerra de los Ochenta Años” entre España y los Países Bajos (antes Provincias Unidas), que sería el comienzo de un Nuevo Orden para Europa Central, que estaba basado en el concepto de soberanía nacional, estableciéndose el principio de integridad territorial como base para que existan los estados, naciendo el Estado Nación. Fue el final de las tesis españolas y del Sacro Imperio Romano Germánico del “universitas christiana”, para imponerse la francesa de la “razón de Estado”. También sirvió para las zonas de influencia de las dos religiones de influencia del momento: la católica del sur y la protestante del norte.

Esta polaridad, tras terminar la Segunda Guerra Mundial en 1945, se vería modificada creándose un conflicto sin armas, bautizado como “Guerra Fría”, se crearía el Bipolarismo entre la Unión Soviética y los Estados Unidos de América. Esta situación se mantendría hasta 1991en el que la Unión Soviética se disolvería tras setenta y cuatro años, desmembrándose en quince países, uno de ellos la federación rusa.
Llegado al “momento unipolar”, donde Estados Unidos impone su hegemonía a través de la globalización.
Finalmente, prosigue el conferenciante, en la actualidad, este sistema unipolar ha dado como fruto el Multipolarismo, cinco potencias actuales compiten en el mundo: China, Rusia, el anglo-americano, o el mundo árabe (que a su vez se encuentra fragmentado).
La base del multipolarismo es la concepción de los “estados-civilizaciones”, cuyos principios deben estar regidos por la soberanía y la integridad territorial, la no agresión, la no injerencia en los asuntos internos, la igualdad, el provecho mutuo y la coexistencia pacífica.
Una vez desarrollado el concepto de multipolaridad, entró a analizar la situación del hispanismo, con críticas al origen del independentismo americano mediante la financiación inglesa. Sin olvidar que la destrucción del Imperio español vino consecuencia de una serie de “guerras civiles” entre realistas y liberales, aquellos que apoyaban a Fernando VII y a los que defendían la “Pepa”, la Constitución de Cádiz, auspiciado por la invasión francesa de Napoleón que había “secuestrado” a los reyes españoles.
Pero esas guerras fueron propiciadas y financiadas por los ingleses, que, a cambio de la entrega de armas obsoletas, produjeron una deuda nacional de tal categoría, que, en la mayoría de las naciones que entonces emergieron, al día de hoy no han terminado de pagar.
Por último, Rocafort presentó los asistentes un decálogo en el que, según su criterio, debería basarse la construcción de una Confederación de naciones Hispanas de cara al III Milenio y su Integración en la Multipolaridad y que resumimos a continuación:
- Primero.- Creación de una Zona de Integración económica regional de las Naciones de habla Hispana a nivel de Acuerdos de Libre Comercio, incluida España que saldría de la Unión Europea en ese mismo momento (muy parecido a 10 que ha hecho el Reino Unido de la Gran Bretaña tras el Brexit).
- Segundo.- Respeto absoluto a las cuestiones internas de cada Nación Hispana y no injerencia en asuntos domésticos, de tal manera que todas las Naciones vean en la Confederación Hispánica elementos positivos que no sean atentatorios contra su libertad e independencia.
- Tercero.- Disolución de la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos) por cuanto que no tienen una finalidad específica en el área de la profundización e integración deseada y no ser más que un escaparate de políticas domésticas en un entorno internacional hueco, y creación en su lugar de un ente que se denominará CNH (Proyecto de Confederación de Naciones Hispanas).
- Cuarto.- Búsqueda de posicionamientos comunes en áreas como la Diplomacia, Defensa, Economía, Seguridad y Finanzas que permitan el fortalecimiento de una estructura hispánica fuerte y unida en un Mundo multipolar.
- Quinto.- Desarrollo de un Senado Hispánico con sede en Ciudad de México, por ser la Capital de la Nación Hispánica más poblada del Mundo, al objeto de que como órgano consultivo llevara a cabo estudios y planes de desarrollo en esta línea de integración y coordinación. Cada Nación Hispánica tendría dos representantes con independencia de su tamaño y se abogaría por incluir en dicho Senado Hispánico a todas las Naciones y Regiones con fuertes vínculos con nosotros, como por ejemplo, Brasil, Portugal, Sáhara, Filipinas, Rif, Sidi-lfni, Guinea Ecuatorial y también todos los Pueblos vinculados históricamente con nosotros, como los Sefarditas.
- Sexto.- Creación de una Comisión de la «Reconciliación y Concordia» que abogará por políticas integradoras y de respeto de todas las sensibilidades que existen en nuestras Comunidades, con superación de las dicotomías entre conservadores/liberales, católicos/masones, blancos/mestizos, izquierdas y derechas, al objeto de generar un Corpus ético unitario donde todos nos encontremos cómodos sin tener que renunciar a nuestras convicciones y tradiciones, armonizando, coordinando y respetando en todo caso los legados.
- Séptimo.- Planificación y Desarrollo de Programas quinquenales de progreso económico y social que permitan abordar todas nuestras problemáticas de orden público, salud, seguridad. Se fomentará la desdolarización de nuestras Economías y la prohibición de operaciones con Paraísos Fiscales. Se trabajará coordinadamente en la búsqueda de una estabilidad monetaria mediante la consolidación de un patrón «semi-oro». Se promoverán medidas para el retorno de todos los capitales y plusvalías evadidas a los Paraísos Fiscales a sus Naciones de origen. Fomento de políticas fiscales de déficit cero, pleno empleo, baja fiscalidad y creación de un Fondo Soberano Hispánico que permita el desarrollo de las regiones más deprimidas.
- Octavo.- Nacionalización de las fuentes principales de energía por ser un bien básico de seguridad nacional para toda la Comunidad Hispánica que nos permita desarrollar una economía y un nivel de vida próspero para toda nuestra Ciudadanía. Prohibición de la usura y de los Fondos Buitre en nuestras Naciones, por ser contrarias a nuestras tradiciones y ser herramienta de nuestra sumisión económica a la anglosfera por la vía de la Deuda Pública y Privada.
- Noveno.- Políticas activas de concienciación y recuperación cultural, económica y social de todos los territorios hispánicos usurpados por la anglosfera (Gibraltar, Las Malvinas, Esequibo, Puerto Rico, Guantánamo y Belize). Reducción de los gastos militares por la vía de la desaparición de los conflictos territoriales.
- Décimo.- Replanteamiento de las relaciones internacionales con el Mundo Anglo (Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Australia) sobre la base del respeto mutuo y no permitir su injerencia en nuestros asuntos internos ni de forma directa ni indirecta por medio de sus ONGs. Actuación concertada como una sola voz en organismos internacionales como la ONU que nos garanticen un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Con esto dio por terminada la conferencia, que fue largamente aplaudida.

Concluido el acto, los representantes del Protocolo de Santa Pola presentes —cinco asociaciones en total—: Manuel Agudo (Asociación AHI), Alberto Abascal (Amigos de la Hispanidad), José Antonio Gordón (Argumentos y Razones – ARAD), Gloria Lago (Hablamos Español) y Pablo Lasunción (HispaUnidad), compartieron una animada conversación con el conferenciante, Guillermo Rocafort, representante de la Plataforma Patriótica Millán Astray, también integrada en el Protocolo.

El encuentro continuó en un bar cercano, donde, al amparo de unas cervezas bien frías —para quienes podían permitírselas—, los asistentes siguieron el primer tiempo del partido que enfrentaba a las selecciones de España y Francia. La coincidencia con la fiesta nacional francesa, conmemorativa de la toma de la Bastilla, dio pie a recordar, en tono distendido, otros enfrentamientos históricos entre ambos países, evocando la Guerra de la Independencia (1808-1814), en la que España logró expulsar a las tropas napoleónicas.