CEUTA… Y ESPAÑA SE ECHÓ A LA CALLE.

 

Ayer no nos quedamos en casa. Ayer dimos la cara.

Los miembros de Argumentos y Razones (ARAD) estuvimos presentes en las movilizaciones convocadas en distintos puntos de España, independientemente de quién las convocara, de qué organización estuviera detrás o de qué siglas aparecieran en la cabecera.

Porque hay momentos en los que las diferencias políticas, ideológicas o partidistas deben quedar a un lado. Cuando se trata de defender a Ceuta, lo importante no es quién convoca, sino por qué salimos a la calle.

Sucedió. Tras 33 días de invasión, abandono, presión y asedio sobre Ceuta, el pueblo español decidió echarse a la calle para dejar claro que Ceuta no está sola y que sus ciudadanos tampoco.

Y las calles hablaron alto y claro:

CEUTA NO SE VENDE.

CEUTA SE DEFIENDE.

 Ayer no habló un partido. Ayer habló España.

Cuando el pasado día 30 de julio asistimos, incrédulos, a la invasión de Ceuta por parte de unos 80.000 marroquíes (entre 70.000 y 100.000 según versiones), el pueblo español ha tenido que escuchar multitud de versiones por parte del Gobierno de la nación, ese mismo Gobierno que viene justificando una corrupción generalizada, un control absoluto de las instituciones, la imputación por primera vez de la esposa y del hermano del Presidente y la condena del Fiscal General del Estado, la imputación de la Directora y el DAO de la Guardia Civil, el apagón, la DANA, el descarrilamiento de los trenes,… en definitiva (por no hacer una relación interminable), cuando el Gobierno nos tiene acostumbrados a negar la evidencia con la excusa de “bulos de la fachosesfera”, todo es mentira salvo su “verdad”, surge el caso CEUTA: Marruecos invade territorio español, Marruecos invade Ceuta.

Y Ceuta se convierte en la “gota que colma el vaso” … y el pueblo español se echó a la calle el 2 de septiembre, día que conmemora cuando el rey Juan I de Portugal nombró, en 1415, gobernador de la ciudad a D. Pedro Meneses y que ha sido declarado día autonómico de Ceuta.

Como siempre la guerra de cifras. Es evidente la dificultad de calcular con exactitud los asistentes, no existe medio posible para ello, por lo que se debe utilizar la aproximación en función de calcular los metros cuadrados de la zona ocupada por un coeficiente multiplicador de las personas que se calculan entran en un metro cuadrado, considerando zonas vacías, zonas verdes y demás huecos posibles. Total, nunca coinciden las estimaciones según lo consideren los organizadores o la Delegación de Gobierno, pero en este caso consideramos que esta Delegación ha aplicado un coeficiente reductor un tanto exagerado; ha calculado la asistencia en Madrid (en la concentración de Cibeles) en 50.000 personas. Remitiéndonos a las fotografías aéreas tomadas y a la comparativa con las cifras de la invasión a Ceuta. Si la concentración de Cibeles fueron 50.000 personas, ¿se puede imaginar el señor Delegado de Gobierno cómo pudo entrar el doble de personas en los 18 kilómetros cuadrados que es la superficie de Ceuta?; así se podría entender las muertes acaecidas en el mar, no cabían.

Lo que sí es cierto e irrefutable, guerra de cifras aparte, es que el pueblo español se echó a la calle para defender la Soberanía Nacional frente al invasor marroquí que pretende anexionarse un territorio, Ceuta, que nunca fue suyo, que es español siglos antes de que existiera Marruecos como Estado. Más de 260 municipios se habían sumado a las concentraciones convocadas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), más aquellas otras convocadas por entidades y asociaciones independientes. Resultado: una gran parte del pueblo español se sumó a la defensa Ceuta y de la nación española,… en toda España: Madrid con dos concentraciones (Cibeles y las Cortes), Oviedo (con otras dos), Zaragoza, Sevilla, Valencia, Las Palmas, Tenerife, Baleares, Córdoba, Barcelona, Valladolid, así con todas las capitales de provincia, incluso municipios como León (con alcalde socialista) a pesar que el PSOE había difundido un comunicado “desaconsejando” la asistencia a esta manifestación, como también en municipios más pequeños o muy pequeños. En todos ellos se llenaron las plazas mayor correspondientes con españoles indignados, coincidiendo todos ellos en corear las mismas consignas:

  • CEUTA NO SE VENDE
  • CEUTA SE DEFIENDE
  • CEUTA NO ESTÁ SÓLA
  • GOBIERNO DIMISIÓN
  • Y una frase que durante todo el año se ha hecho famosa, que se inicia con un nombre, le sigue un apellido, y termina mentando a su santa madre.

No debemos olvidar que esta indignación no era seguida por los partidos del Gobierno o sus socios, partidos que consideran como “acto migratorio, solidario y humano”, lo que es una evidente invasión, a estos efectos es importante reseñar el comunicado del PSOE a su directiva y militantes, los impedimentos generados por algunas Delegaciones de Gobierno, como la de Madrid, que negaban en un principio la legalidad de las convocatorias, o las contra manifestaciones convocadas por grupos “antifas” entre otras en Madrid (plaza de Callao) con apenas 150 personas, o en Gijón (mismo lugar y hora, plaza Mayor, convocado por “Asturies contra el racismo”), bajo el lema “salimos a la calle para reivindicar el derecho a migrar de forma segura”, o en Barcelona (ambas en la plaza de San Jaime, aunque con una hora de diferencia), convocada por la plataforma “Unitat Contra el Feixisme i el Racisme” a la que se sumó “Comuns”, bajo un lema muy clarificador: “No al racismo, ni en Ceuta ni en ninguna parte. Ninguna persona es ilegal”.

Por último, es de destacar que en la manifestación de Madrid el señor delegado de Gobierno decidió que las 21:30h. era buen momento para dar por terminada la concentración, y que sus “gendarmes” tenían que cenar y acostarse, por lo que, de manera diferente al comportamiento que esas mismas Fuerzas de Seguridad del Estado a las que habían ordenado no actuar en Ceuta contra los invasores, por aquello del “derecho a migrar de forma segura”, esta vez, decidieron que la mejor manera de disolver a los que no tenían sueño era gasearlos y dispararles bolazos, y así se fueran, molidos, a la cama.

Aquí cabe precisar las medidas de seguridad existentes frente al Palacio de las Cortes (ese palacio con dos leones de metal que hoy el señor presidente de Gobierno matizaba su procedencia), eran de tal calibre (vallas de dos metros, protegidas con furgonetas policiales pegadas unas a otra, sin posibilidad de atravesar, más la dotación policial correspondiente armados hasta los dientes), que de haberlas instalado en la frontera marroquí con Ceuta, no la hubiera atravesado ni un solo “migrante”.

En definitiva, tal y como empezamos el artículo, CEUTA…Y ESPAÑA SE ECHÓ A LA CALLE, mantenemos que el pueblo español ha decidido, tras muchas provocaciones, salir en defensa de la ciudad hermana de Ceuta, frente al invasor marroquí y frente al Gobierno que lo ha tolerado y propiciado. Sólo esperamos que a partir del día 2 de septiembre, se despierte de su letargo, no se quede satisfecho con ese heroico acto, que debe ser mantenido en el tiempo hasta conseguir el resultado final: la expulsión de los invasores de nuestro territorio nacional y la dimisión del gobierno que lo ha permitido. Y podemos asegurar que esto no es racismo, ni xenofobia, ni nada parecido, es simplemente ORGULLO DE SER ESPAÑOL

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